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México, DF a 22 de
noviembre de 2009
Gómez Urrutia pierde el
apoyo de los
trabajadores mineros
· Más de la mitad de los
agremiados al Sindicato
Minero no respaldan la dirigencia de Gómez
Urrutia
· Una minoría impulsada
por Gómez Urrutia
pretende sancionar al
resto de la organización
La
pérdida constante y
progresiva del respaldo
de los trabajadores ha
llevado a que la actual
dirigencia del Sindicato
Minero emprenda medidas
desesperadas para
perpetuarse en el poder,
lo que constituye un
grave atentado contra la
libertad sindical y
contra los derechos de
los trabajadores.
Debido
al manejo fraudulento de
los recursos y
patrimonio del Sindicato
y al autoritarismo y
represión de sus
acciones, Napoleón Gómez
Urrutia perdió el apoyo
de la mayoría de los
trabajadores, y sólo
posee el respaldo de
menos de la mitad de los
agremiados.
Por
ello, para continuar
dictando su voluntad y
saqueando las arcas del
Sindicato y seguir
llevando una vida de
opulencia en el
extranjero, Napito
planea sancionar a todos
los trabajadores que
hemos rechazado
sus acciones y
denunciado sus
corruptelas.
El
pasado 23 de octubre,
Gómez Urrutia y sus
secuaces realizaron una
reunión ilegal y fuera
del Estatuto, en la cual
determinó que el Consejo
General de Vigilancia
actúe contra las
secciones y fracciones
que no han seguido los
dictados de la
dirigencia, lo que sólo
evidencia las
atrocidades y atentados
que este personaje
realiza de manera
sistemática contra la
libertad sindical.
Recientemente, se
informó a 16 secciones y
una fracción sindical de
la suspensión de los
derechos sindicales de
todos los trabajadores
que la conforman por un
periodo de 12 meses.
Estas
sanciones que pretende
imponer a la mayoría del
gremio resultan
insultantes y absurdas,
pues como ya se mencionó
Gómez Urrutia cuenta con
el apoyo de una minoría
del gremio.
Gómez
Urrutia olvida que en el
último registro de
trabajadores, realizado
en el 2007, éramos
33 mil agremiados al
Sindicato Nacional de
Trabajadores Mineros,
Metalúrgicos y Similares
de la República
Mexicana, de los cuales
16 mil están integrados
en la Alianza de
Trabajadores Mineros y
en el Frente de
Renovación, mientras que
5 mil dejaron las filas
de la organización para
formar otro sindicato, y
4 mil pertenecían a
secciones que ya
cerraron.
Las
cuentas no mienten, y NGU sólo cuenta con el
apoyo de 8 mil
trabajadores, lo que no
representa ni siquiera
la mitad de los
agremiados a nuestra
organización.
“No es
posible que en un
sindicato democrático,
una minoría de
trabajadores castigue a
la mayoría, y pretenda
imponer su voluntad”,
señaló el dirigente del
Frente de Renovación
Nacional del Sindicato
Minero, Carlos Pavón
Campos.
Ante
estas evidencias,
resulta un insulto a los
trabajadores mineros y a
los obreros del país que
una minoría sindical
encabezada por un líder
corrupto e ilegitimo
castigue al resto de los
trabajadores.
En
este sentido, Enrique de
la Rosa, dirigente de la
sección 36 del gremio,
enfatizó en que el único
afán del Frente de
Renovación es cuidar los
beneficios de los
trabajadores.
“No
estamos renunciando al
Sindicato Minero, no
estamos de acuerdo con
la política de Gómez
Urrutia, y queremos
recuperar nuestra
organización”, afirmó.
El año
entrante el Sindicato
Minero deberá convocar a
Convención Nacional para
elegir a los nuevos
dirigentes, por lo que
la sanción por doce
meses evitaría que la
mayoría de los delegados
sindicales estuviera
presente y tuviera
derecho a voto.
Gómez
Urrutia pretende
sancionar a todos los
agremiados que lo
quieren fuera del Comité
Ejecutivo Nacional, y
con ello, que sólo sus
seguidores voten en la
Convención, para
mantenerse en el poder y
seguir aniquilando
nuestro sindicato.
El
Frente de Renovación
Nacional del Sindicato
Minero lamenta
profundamente estas
actitudes ilegales, y
contrarias al espíritu
de la lucha obrera
nacional, así como a los
intereses de los
trabajadores mineros,
por lo que acudiremos a
todas las instancias
legales para evitar que
este fraude se lleve a
cabo.
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